Archivos

Ultimos comentarios

  • lidia: PILI ACA ANDO, LEYENDO LA NOVELA, MUY BUEN TRABAJO, LO HACES EN PAPEL PRIMERO? O DIRECTO CON WORK? ESO ME...
  • lidia: PILI ACA ANDO, LEYENDO LA NOVELA, MUY BUEN TRABAJO, LO HACES EN PAPEL PRIMERO? O DIRECTO CON WORK? ESO ME...
  • Libra: Interesante amiga, te deseo éxitos!
  • Ofelia: Felicidades Pilar :) Por el cumpleaños de tu blog. Gracias por tus letras.
  • Rikardo: Querida Pili La aparición de Sua. imprevista, le da a la historia una nueva dimensión narrativa Es un...

Enlaces

Busqueda Google

Google Búsqueda personalizada

Admin

     Lentamente, la puerta se fue abriendo, y fue apareciendo como a cuentagotas, quien se ocultaba tras ella. Era una niña pequeña; muy pálida y con los cabellos enmarañados y secos, como si no se los hubiera arreglado en mucho tiempo.

     Silvia y Samanta contenían la respiración ante tal aparición, pero estaban nina del hospital seguras de  que la chiquilla no podía verlas. Las asustó,  al cerrar escandalosamente de un portazo certero.

          -    Ni nos ve, ni nos oye, estate tranquila, Silvia -, ultimó Sami.

     Pero, después de este comentario, la niña se volteó hacia ellas, miró a Samanta a los ojos muy seriamente, y le advirtió:

                  -    ¡Hasta puedo oleros! ¿Os creéis invisibles? ¡Que soy pequeña, no idiota! -.

     A Silvia le dio por reír, y a Sami le costó un poco más entender que la niña las percibía maravillosamente… enseguida, ésta última la aupó, y la notó que  estaba muy nerviosa; contaba algo de que en su cama había un agujero que quería tragársela, y que había huido de la habitación, encontrándose con ellas dos justo allí.

      Sami pensó que había sido una pesadilla, y con contundencia atravesó la puerta para devolver a la chavalilla a su cama. No esperaba lo que Silvia hizo entonces…

     Sobresaltada, bajó a la niña de los brazos de Samanta, y la dejó en el suelo con brusquedad:

                      - No debemos fiarnos de ella -, previno Silvia discretamente, sin que la pequeña lo oyera.

15