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  • lidia: PILI ACA ANDO, LEYENDO LA NOVELA, MUY BUEN TRABAJO, LO HACES EN PAPEL PRIMERO? O DIRECTO CON WORK? ESO ME...
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  • Rikardo: Querida Pili La aparición de Sua. imprevista, le da a la historia una nueva dimensión narrativa Es un...

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    Samanta miraba a los Gemelos con atención, hasta que sin darse casi cuenta se le cayó algo de la mano izquierda que tenía cerrada desde que despertara. Nadia se apresuró a recoger del suelo la cajita rectangular de terciopelo negro.

                    Cajita negra
             -    ¿Qué es esto, Sami? -, preguntó Nadia, con la caja entre las manos, sabiendo la respuesta, pero queriendo comprobar si la otra lo ignoraba.
                        -    No tengo ni idea, de verdad. Sólo sé que en el sueño que tuve, Fabio me lo entregaba en mi veinticinco cumpleaños. Luego, desapareció y cuando lo busqué, encontré a Sua que me enseñó su tumba… ¿Se te ocurre qué podría ser? -.
          Nadia y la caja  -    Quizá… Aunque, tendré que abrirlo y asegurarme -, decretó.

                             El susto de Samanta fue mayúsculo al recordar el “Mito de la caja de Pandora”, y valorar que la que había traído de la ensoñación podría ser semejante a la de la leyenda griega, y si era abierta, expulsara hacia el exterior toda desgracia, todo mal, todo infortunio y toda desdicha, manipulado todo por el fracaso y la adversidad.

     Se precipitó hacia Nadia, y forcejeó con ella para quitarle la cajita. Pero, los Gemelos no la dejaron seguir con su controversia, y la hicieron de nuevo sentarse en la cama.

                  Samanta se sentía nula, como un cero a la izquierda.

          -    Lo siento, compañera. Tengo que ver lo que contiene -, se disculpó Nadia, tanteando para saber cómo proceder.   

                     Estaban nerviosos, pero en el fondo todos confiaban en lo que hiciera Nadia. 

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