Archivos

Ultimos comentarios

  • lidia: PILI ACA ANDO, LEYENDO LA NOVELA, MUY BUEN TRABAJO, LO HACES EN PAPEL PRIMERO? O DIRECTO CON WORK? ESO ME...
  • lidia: PILI ACA ANDO, LEYENDO LA NOVELA, MUY BUEN TRABAJO, LO HACES EN PAPEL PRIMERO? O DIRECTO CON WORK? ESO ME...
  • Libra: Interesante amiga, te deseo éxitos!
  • Ofelia: Felicidades Pilar :) Por el cumpleaños de tu blog. Gracias por tus letras.
  • Rikardo: Querida Pili La aparición de Sua. imprevista, le da a la historia una nueva dimensión narrativa Es un...

Enlaces

Busqueda Google

Google Búsqueda personalizada

Admin

     No obstante, quizá se le podría reprochar a Samanta que no estaba haciendo todo lo posible para convencer a su amiga de que no salieran del cementerio. El único que se mostraba en total desacuerdo, era Tirso, que profundamente enojado repetía que era un peligro salir de allí, y que debían esperar si acaso a que el Ser de Luz regresara a buscarlos para volver con él al mundo real, si era lo que procedía ciertamente…

             -    ¡Vosotras no sabéis lo que podéis encontrar fuera de aquí! ¡Y tú, Samanta… deja de animarla a que vayáis al pueblo! ¡No tienes ni idea! El pasar por esos agujeros dimensionales, no es siempre una salvación, no son siempre inofensivos… y cuando los atraviesas, nunca vuelves a ser el mismo -, disertó Tirso, muy preocupado.
                          -    Pero, Tirso… ¡No enredes! No estamos hablando de atravesar agujeros, estamos conversando sobre si bajamos al hospital del pueblo para ver lo que le pasó a la madre de Silvia -, manifestó Sami.

     Mientras los dos discutían, Silvia hacía tiempo que ya había resuelto que iba a visitar el hospital, y justo antes de entrar al mausoleo y preparar algunas pocas cosas para la caminata, dictaminó:

          -    Volveremos aquí, Tirso. Cuando sepa de mi madre, y pueda curarme de esta incertidumbre, tornaremos al camposanto -.

Sami explica

     Con estas sencillas palabras, dejó mucho más relajado a Tirso, que hasta entró sin más protestas al mausoleo para ayudar a Silvia con lo que deberían llevar.    

     Samanta estaba encantada con todo lo  que no fuera quedarse ahí estancados, y hacer nada más y nada menos que lo que se debiera, ya que la posibilidad de volver al mundo real no estaba abierta de momento. Por primera vez allí, se acordó de lo mal que lo debería estar pasando Fabio, al otro lado; desearía correr la suerte de Silvia, y verle a él, aunque no pudiera tocarlo, ni saber él que Sami estaba a su lado.

     Emprenderían el viaje esa misma tarde.

camino al pueblo 

12