Paginas
Categorias
Nube de Capítulos:
-
1 10 100 101 102 103 104 105 106 107 108 109 11 110 111 112 113 114 115 116 117 118 119 12 12+1 120 121 122 123 124 125 126 127 128 129 130 131 132 133 134 14 15 16 17 18 19 2 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 3 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 4 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 5 50 51 52 53 54 55 56 57 58 59 6 60 61 62 63 64 65 66 67 68 69 7 70 71 72 73 74 75 76 77 78 79 8 80 81 82 83 84 85 86 87 88 89 9 90 91 92 93 94 95 96 97 98 99
Archivos
- Noviembre 2009
- Octubre 2009
- Septiembre 2009
- Agosto 2009
- Julio 2009
- Junio 2009
- Mayo 2009
- Abril 2009
- Marzo 2009
- Febrero 2009
- Enero 2009
- Diciembre 2008
- Noviembre 2008
Ultimos comentarios
- lidia: PILI ACA ANDO, LEYENDO LA NOVELA, MUY BUEN TRABAJO, LO HACES EN PAPEL PRIMERO? O DIRECTO CON WORK? ESO ME...
- lidia: PILI ACA ANDO, LEYENDO LA NOVELA, MUY BUEN TRABAJO, LO HACES EN PAPEL PRIMERO? O DIRECTO CON WORK? ESO ME...
- Libra: Interesante amiga, te deseo éxitos!
- Ofelia: Felicidades Pilar
Por el cumpleaños de tu blog. Gracias por tus letras. - Rikardo: Querida Pili La aparición de Sua. imprevista, le da a la historia una nueva dimensión narrativa Es un...
Enlaces
- Alfaguara
Anagrama
Anaya
Arte e Spiritualitá - EleonoraRuffoGiordani Briole
Blog de Samuca Santos
Ediciones Siruela
Fotoblog de Mikel
FUXYZ MAGAZINE
La Esfera Cultural
Legados Ediciones
Leyendas Urbanas blogs
Literaturas del Mañana
minotauro
Miraguano
OCULTO X
Página de Victoria Frances
Pilar Ana Tolosana Artola, curriculum literario, algunas obras
Plaza Janés
POESÍA DE AYER Y DE HOY
Publicidad, política y psicoanálisis
PUNTO HISPANO
R. Espín
Roberto Tejado
Senderos a otos mundos - MATEMÁTICAS Y POESÍA
Tienda CyberDark
Tusquets Editores Tusquets
Busqueda Google
Búsqueda personalizada
Admin
Todo negro… De pronto, un chispazo… Y tumbada entre hojas otoñales, Samanta volvió a ver el cielo raso; estaba azul y en él no había ni nubarrones, ni ningún elemento que amenazara su luz y su sol. 
Respiraba aliviada sin ningún mal augurio o presentimiento que pudieran distraerla de su placentera estancia entre aquella hojarasca, e hinchaba su abdomen con el oxígeno puro de la vida y la serenidad.
La brisa jugueteaba solazada con los mechones de su pelo, y sólo una vez, experimentó un escalofrío al saber que no estaba sola en… ¿aquel nuevo Mundo?
Hasta que le vio, y se incorporó estupefacta. A su lado, un chico de más o menos su edad, dormía deliciosamente sin enterarse de la fascinación de Samanta. No era un total desconocido para ella.
Al levantarse, Samanta lo hizo sobre los dos brazos… Era imposible que su brazo derecho siguiera ahí después de que en la batalla del Averno había sido cercenado por un hacha enemiga.
Arriba, abajo, arriba, abajo, arriba, abajo… movía el brazo con suspicacia.
- Tiene que ser un sueño… No es real… -.
- ¿Qué dices, Samanta? ¿Quieres ir a casa ya? -, interrumpió el chico de su lado, mientras bostezaba.
Samanta reculó asustada hacia atrás todo lo que pudo sentada en el suelo. No sabía si esa persona querría hacerle daño, pero después de todo se sentía completamente desorientada.
117